ALOE VERA
Características • Historia • Componentes • Debemos saber

Aloe Vera

El Aloe Vera es una de las más de 250 especies de aloes conocidas, es una planta suculenta perteneciente a la familia de las Liliáceas. Habita en zonas desérticas o semidesérticas aunque su medio preferido es el clima templado con escasas precipitaciones.

Sus hojas carnosas son capaces de acumular gran cantidad de agua, pudiendo aumentar de tamaño hasta alcanzar un largo de más de 50 centímetros y un considerable grosor, se encuentran usualmente apiñadas en una roseta densa, de color intenso en tonos variables de verde.

Sus flores de color amarillo verdoso se presentan en inflorescencias, que pueden llegar a alcanzar los 1,5 m de altura.

La planta de aloe es muy rica en sustancias químicas naturales, antraquinonas, saponinas y salicilatos con sus efectos terapéuticos y otros como oxalato de calcio, azúcares, colina, alcoholes, proteínas, enzimas y sales minerales. Muy rica en aminoácidos, vitaminas en especial del grupo B, enzimas y azúcares muy variados.

La hoja está compuesta por los siguientes tejidos de fuera hacia dentro:

Capa externa

Está formada por un tejido epitelial o piel de la hoja, son células flexibles y resistentes que permiten el intercambio con el exterior.

Vainas poligonales

Las vainas poligonales están dispuestas a modo de nervios en la parte más exterior de la hoja pegando con la capa externa, ricas en aloína.

Centro de la hoja

El centro de la hoja consiste en un tejido celular esponjoso que ocupa la mayor parte de la hoja, y a través de cual circula un líquido mucilaginoso donde se encuentran la mayoría de los principios activos de la planta, también denominado gel. La misión de este gel es sellar cualquier corte que se produzca en la planta.

Composición de la planta de aloe vera

En su composición se encuentran diversas sustancias, todas en abundancia, las que en conjunto y en acción con las demás son imprescindibles para el resultado de las muchas aplicaciones para las que se utiliza:

• Polisacáridos de posible acción estimuladora del sistema inmunológico

• Resinas protectoras

• Aminoácidos y proteínas de gran valor biológico

• Vitaminas de apoyo a procesos metabólicos

• Enzimas y gran cantidad de oligoelementos básicos en las reacciones enzimáticas propias del organismo, con el germanio como más destacado

Algo de Historia

El uso del Aloe Vera se remonta a los orígenes de la humanidad. Los chinos fueron los primeros en usarlo y en el antiguo Egipto era comúnmente utilizado, lo referían como la "planta de la inmortalidad" incluyéndolo entre los regalos funerarios enterrados con los faraones. En el siglo I, fue descrito en el herbario griego por sus virtudes medicinales y cosméticas. Existen documentos históricos de los romanos, griegos, hindúes, árabes y otros pueblos de climas cálidos, que comentan sus virtudes medicinales y cosméticas.

Los Franciscanos españoles la trasladaron a América, seguramente a la isla Barbados, de donde viene su actual nombre científico ALOE BARBADENSIS.

Actualmente, sus propiedades han sido comprobadas clínicamente y los científicos se interesen cada vez más por sus aplicaciones médicas. La NASA lo utiliza porque absorbe el 90% de la toxicidad de sustancias como: el PVC, la fibra de vidrio, los barnices, las pinturas, las radiaciones de los ordenadores, los televisores y demás aparatos electrónicos. Se cree que trae buena suerte, y es muy utilizada en los rituales chamánicos por su gran poder energético y porque purifica el alma.

Componentes

Aloemodina: Actúa sobre la mucosa intestinal, regulando su funcionamiento.

Aloeoleína: Mejora úlceras duodenales y estomacales. A ello se le suma el efecto catalizador que disminuye la acidez.

Aloetina: Bactericida y antivirósica, neutraliza el efecto de las toxinas microbianas.

Alomitina: Previene y controla la propagación de ciertas formas cancerígenas.

Aminoácidos: Interviene en la formación de proteínas, también fundamentales para el sistema inmune.

Barbaloina, Emodina, Emolina: A través de reacciones orgánicas, generan ácido salicílico de efecto analgésico y antifebril.

Carrisina: Refuerza el sistema inmune. Aumenta las defensas.

Creatinina: Resulta fundamental en las reacciones de almacenaje y transmisión de la energía.

Fosfato de manosa: Actúa como agente de crecimiento de los tejidos. Se comprobó su efecto cicatrizante sobre distintas úlceras, especialmente bucales.

Minerales: Imprescindible en cada uno de los procesos fisiológicos

Mucílago: Actividad emoliente sobre la piel.

Saponinas: Antiséptico.

Vitaminas: A, C, E, B12.

Debemos saber...

El aloe carece de efectos secundarios y no es tóxico, pero menos de un 1% de las personas pueden ser alérgicas, por lo que siempre es mejor frotar un poco en la piel suave del antebrazo, y si eres alérgico a los pocos minutos se siente un pequeño picor y algo de erupción.

No está recomendado su uso interno durante el embarazo y la lactancia, ya que puede provocar contracciones uterinas, riesgo de aborto o nacimiento prematuro.

Tampoco lo deben tomar las mujeres durante la menstruación.

No está recomendado en niños menores de 12 años.

No tomarlo si sufres de hemorroides.

No tomarlo después de una intervención quirúrgica o antes de la misma.

No es recomendable en pacientes con fiebre y problemas renales graves.

Si tomas medicamentos, deberás pedir consejo a tu médico antes de tomar aloe vera.